domingo, 1 de mayo de 2011

LA BEATIFICACIÓN DEL PAPA BENDITO, POR ANTONOMASIA?



Beatus es la raíz del término adecuado al proceso de beatificación. Eso fue Juan Pablo, estuvo en un estado permanente de ser bendito. Y así, ya muerto, apenas si uno se percata que no requería ser declarado solemnememte, ceremonialmente, con un auto promulgado por nuestra Iglesia, excepto que es un paso más hacia su santificación. Ya le encontraron milagros y ya se registró oficialmente, primero,  los atributos personales de caridad y, segundo,   las virtudes heroicas que a todos nos consta. Basta con ver el final de su pontificado para cerciorarse de sus inmensos sufrimientos para proclamar paz, amor y felicidad a todos los fieles.


 ¡Qué bueno que el Presidente Calderón ha tenido la valentía de afrontar a la clase política atea que ciritica acremente que asista a una ceremonia religiosa en su calidad de jefe de Estado! Así debe ser, porque el joven mandatario representa al pueblo mexicano, particularmente los jóvenes católicos que admiran la vida consagrada a la bondad del pontífice polaco. No hay violación alguna a la Carta Magna, ya que el Vaticano es un Estado con el que México mantiene relaciones de toda índole.

 


Así es que beatus habemus y  las celebraciones con motivo de la beatificación de Juan Pablo II concluirán este lunes con una misa en honor al nuevo beato que se celebrará en la Plaza de San Pedro de Roma a las 10:00 a.m. y será presidida por el Secretario de Estado del Vaticano. misa a la que asistirá el Presidente Calderón y su comitiva.


Al menos 12.000 personas por hora pasan ante el féretro de Juan Pablo II, colocado en el centro de la Basílica de San Pedro, desde que se abrieron las puertas a las 13.20 horas, según ha informado a Europa Press la Gendarmería vaticana que controla el recinto. Además, el vicedirector de la Sala de Prensa vaticana, el padre Ciro Benedittini ha destacado a Europa Press que "este flujo de peregrinos sigue constante" y que "siguiendo las cifras de los funerales de Juan Pablo II" al menos 60.000 personas han pasado ya en las primeras cinco horas ante el féretro del Papa polaco.



El propio Benedicto XVI ha venerado el féretro del nuevo beato Juan Pablo II después de la ceremonia de beatificación. Tras arrodillarse durante unos minutos ante el féretro, el Papa ha besado el ataúd de madera donde reposa el cuerpo de su predecesor.


Dicen que este hombre excepcional que llegará a ser el santo de los jóvenes, sólo se enfadó dos-2 veces. Montó en cólera contra la maffia siciliana y se acongojó y fustigó con palabras fuertes en un ángelus la guerra desatada por Bush en contra de Irak y Hussein. Las acusaciones en su contra, sabía Juan Pablo que eran falsas y que por motivos personales y económicos  ($$el petróleo iraquí) el alcohólico presidente estadounidense satánicamente había desatado un infierno en Medio Oriente.


Y, ademáS, Juan Pablo DIJO MUCHÍSIMAS VECES QUE LA GUERRA NO RESUELVE NADA.
Y tanta razón tenía que vemos que la guerra continúa allá, aquí y en todas partes.



Es de esperarse que el joven michoacano reflexione hondamente sobre lo que atodos nos atañe, frente al féretro del hombre al que tanto admiró y amó.

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