viernes, 13 de noviembre de 2009

LOS SIMULADORES

Hoy, VIERNES, 13 de Noviembre del 2009.



Vamos ¡AL GRANO CON LÍVINGSTON!


¡Apúrate!, ya han transcurrido 317 Días y faltan 48 no más para que finalice el año. Am I right or wrong? HAGAMOS ALGO DE LO QUE PROPUSIMOS AL INICIO DE ESTE VIEJO AÑO!!!

CONSAGRADO A LA DEFENSA DEL CONSUMIDOR



¡YA REGRESÉ de CUBA , y GOcé EN LA PLAYA!

Pero, sin la Doctora ÍNDIRA ERÉNDIRA Peña, porque ya vive en Miami, salió en PLAYBOY como rutilante belleza cubana y apareció desnuda en la cubierta con solo mi poema triste y anunciando desde la portada que ya tiene un consultorio a todo dar en el centro de la maravillosa ciudad, la más antillana de todas las de Norteamérica!!!!



¡AL GRANO CON LÍVINGSTON!



Hay un programa de televisión que lleva como título “los simuladores”. Es decir, los que fin gen, aparentan, afectan, hacen suponer, hacen una representación teatral, figuran, hacen que parezca, falsean la realidad, imitan, copian y, en fin, DISIMULAN, PARA ENCUBRIR LA REALIDAD, OCULTAR LOS HECHOS, DESFIGURAN Y DISFRAZAN, hacen como que hacen, representan una comedia, pero eso sí guardan las apariencias, guardan las formas, se hacen patos. Pero, finalmente, engañan, se burlan y embroman lo que les rodea.

Este programa me gusta porque al fin y al cabo hacen justicia por su propia mano.

En nuestro país sucede lo mismo con los politicastros metidos a administradores de justicia, a legisladores y a dizque autoridades.

Hacen lo mismo que acabo de poner arriba: no más simulan y disimulan. Hacen como que hacen y no hacen nada bien. Y ni siquiera hacen justicia.

Esto está muy claro con ese par de hermanitas de la caridad: PROFECO y CONDUSEF.

La primera nació con una intención benigna y sincera. Conocí a su primer procurador y era hombre de buena fe.



Pero vino el conservadurismo, el salinismo y se desvirtuó: sus leyes fueron torcidas, reformadas y se quitó lo sustancial. Se toleró a los comerciantes voraces, a los fabricantes de chatarra y la excusa, entonces, como ahora, era: “dan chamba, crean empleos, hacen cosas que disparan la economía,” etc. No podemos ir contra ellos porque la economía se tambalea…

Y ahora vemos cómo millares de ilusos se acercan a estas dos entidades para verse engañados para perder el tiempo y para ser maltratados por virreyes, burócratas nefastos que tienen excusas inverosímiles para justificar su placidez para contemplar los abusos de mercachifles y el descaro con que timan a los consumidores.

Ante una situación así, tendríamos que poner ejemplos, precisar con hechos, demostrar con casos concretos que así es., para que las autoridades administrativas no salgan con plañideras y acusaciones de calumnia, difamación y distorsión de la información.

Para lograr este objetivo, me propongo presentar mi propia lucha en CONDUSEF y en PROFECO, en Cuernavaca, Morelos y exhibir la manera nada sutil con que reducen al consumidor a una situación de impotencia y de indefensión.

Así, va el primer ejemplo. El señor Miguel Cedillo, M. delegado de PROFECO en Cuernavaca escribe al consumidor la siguiente cartita electrónica:

Sr. Manuel Augusto Walter Livingston Denegre Vaught.

Sr. Consumidor:

Enterado de su correo electrónico del cual vierte una serie de señalamientos hacia mi persona y a los servidores públicos que laboramos en esta Delegación, considero importante aclararle por única ocasión y no con el afán de caer en “dimes y diretes”, algunas precisiones acerca de los señalamientos que vierte, los cuales considero infundados y que independientemente de denostarnos y dañar nuestra imagen, lo cual como Usted lo sabe PERFECTAMENTE, puede dar origen a ciertas acciones legales, PRETENDiendo CONFUNDIR Y ENGAÑARSE A SI MISMO.

Usted ha presentado múltiples quejas en contra de varios prestadores de servicio, las cuales se han radicado y substanciado conforme lo marca la Ley de la Materia y los funcionarios actuantes, con los cuales usted siempre esta inconforme con su trabajo, la Contraloría Interna no ha encontrado elementos que determinen violaciones a la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, demostrándose de los autos que contrariamente a sus aseveraciones, se ha respetado a cabalidad la normatividad, tanto procesal como sustantivamente y también se han advertido las facilidades necesarias que se le han dado para tomarlo en cuenta y poder solucionar sus problemas, atendiéndolo personalmente en mi oficina e intervenido directamente con el proveedor para concluir su queja.

Por lo que si el y/o los procedimientos se han dilatado, es porque precisamente usted no cumple con los requisitos mínimos para iniciar el proceso que marca la Ley para radicar su queja, por ejemplo, no proporcionar los datos correctos del proveedor, o no viene a algunas de las audiencias argumentando que está enfermo; lo que trae como consecuencia que se archiven provisionalmente los expedientes. Aún y cuando puede designar a un representante legal, usted no lo hace, ello con la finalidad de darle celeridad al procedimiento, mostrando para ello interés; por lo que dicha situación no puede imputársele a esta Delegación o a los servidores públicos actuantes.

Es importante mencionarle, que de las quejas que usted ha presentado ante esta Delegación, si no se logran conciliar de acuerdo a como usted desea, entabla quejas ante el órgano de control, pareciendo que así tenemos que “solucionar” su queja, sin considerar los alcances jurídicos que tiene esta Procuraduría, la cual no es de una autoridad jurisdiccional, por lo nos extraña que usted como estudioso del derecho, pretenda que sí actuemos al margen de la ley para atender sus peticiones.

Respecto de la imagen que usted tiene acerca del suscrito, estoy convencido de que mi obligación que tengo por el cargo que desempeño, es el de cumplir con la ley que rige a esta Institución y desempeñar cabalmente las obligaciones que me imponen la ley de responsabilidades como servidor público, las cuales considero que así las he venido desempeñando y conducido con todo respeto hacía los consumidores y proveedores. Jamás me he enojado, ni ofendido por no ser reconocido y acudí a su audiencia como una atención especial hacia su persona.

Debiendo a la vez reiterarle que también el artículo 8° Constitucional, establece obligaciones

recíprocas para el gobernante, así como para el gobernado y una de ellas es de dirigirse con RESPETO hacía la autoridad, lo cual indudablemente parece que lo ha olvidado.



Atentamente

M. Cedillo M.

Delegado



TAL ES LA CARTA DEE QUIEN SE SUPONE DEBE DEFENDER, PROTEGER Y CUIDAR LOS INTERESES DE TODO CONSUMIDOR. DE ENTRADA, tal parece que el señor se enoja, indigna y molesta enormemente porque el consumidor llega a su coto a defenderse de abusos de mercachifles. El señor Cedillo quisiera que el consumidor aceptara sumisamente que todo lo que pone en su cartita sea cabal, cierto, veraz y muy apegado a la realidad.

DESGLOSO LA CARTA DEL SEÑOR DELEGADO, inmerecidamente enviado al consumidor:



Enviado el: Viernes, 11 de Agosto de 2009 11:30 p.m.,

¿¿Hace 4 meses???

Ya es hora de que le conteste, ¿no?



Por “única vez, para no caer en dimes y diretes”, según advierte, el Sr. Miguel Cedillo M. quien se rehúsa sabiamente a Contestaciones, debates, altercaciones, réplicas entre dos o más personas. Andar en dimes y diretes, para nada y “precisa”:



1.- Que el consumidor MANUEL AUFGUSTO WALTER LÍVINGSTON DENEGRE VAUGHT ALCOCER ha presentado “múltiples” quejas en la Delegación de PROFECO en CUERNAVACA. Lo cual es una conducta reprobable y al modo acusador del representante de la PROCURADURÍA EN DEFENSA DEL CONSUMIDOR, una actividad bochornosa, ilícita y muy indicativa del carácter pendenciero, conflictivo y antisocial del ciudadano que se atrevió a realizar “señalamientos hacia persona” y vuelve a reincidir, reiterar y repetir: “hacia los servidores públicos que laboramos en esta Delegación” de la Ciudad de la Eterna corruptela, guarida del “mochaorejas” y donde desde el jefe de la policía hasta el Procurador General de Justicia y un sinnúmero de ex gobernadores han hecho del secuestro, el robo y el tráfico de drogas un paraíso artificial que nada tiene que ver con la frase de Humboldt sobre la sempiterna primavera. Una capital del Estado que debe ganar el campeonato de las transacciones fraudulentas en casi todos los comercios. Para combatir estas malas costumbres, pésimos usos, prácticas abusivas, violaciones a los convenios, y estipulaciones incumplidas, la Secretaría de Economía tendría que crear un módulo de PROFECO en cada Delegación y poner al frente a Delegados que no reprocharan a los consumidores sus numerosas quejas sino que hasta alentaran la denuncia anónima para perseguir de oficio a los inequitativos mercachifles que hacen imposible la certeza y la seguridad jurídica en las relaciones entre proveedores y consumidores.

2.- Que se ve obligado porque lo considera necesario, indispensable, “aclarar algunas precisiones”, que a lo mejor no estaban tan transparentes, por lo cual que es menester ser preciso, para lograr un fin, para ser conciso, rigurosamente exacto, claro y formal. ¿Cuál fin? Precisa comunicarme don Miguel Cedillo M. que me estoy poniendo con Sansón a las patadas y por eso aclara lo que no debe porque lo que es preciso es como dije arriba: claro, diáfano, rigurosamente exacto y no hay nada que aclarar ni precisar. Lo que sí tiene es prisa para que detenga mis opinionesw y cancele mi libertad de expresión y de pensamiento y pronuncie la verdad. Pero, para el Delegado, el consumidor denuesta y advierte con severidad virreinal: entienda que si prosigue “denostando” a diestra y siniestra y entrando a “dimes y diretes”, lo va a acusar de faltas a la autoridad, a la cual el consumidor calumnia, difama y “daña nuestra imagen” con sus precisiones. Así que empieza aclarando estas turbias “precisiones” del consumidor:

3.- Primero, que lo que vierte en sus “correos electrónicos” carece de fundamento real o racional. Lo que el consumidor expresa, según su Alteza Serenísima es, no más IRRACIONAL. Carece el desdichado consumidor de razón, es el predicado esencial del bruto , que lo diferencia del hombre, sobretodo del que se aguanta a lo macho y no presenta jamás queja alguna porque sabe de antemano que no tiene la razón. Los prestadores de servicios siempre la tienen y fíjese dónde vamos a parar con estos sobresaltos a las armadoras de autos que les está yendo como en feria, pierde y pierde, casi la mitad de lo que ganaban con esta crisis y encima tienen que dar garantía a estos consumidores voraces y, además, bestias, necios, incapaces y torpes. En fin, carecen de fundamento, seriedad, formalidad, principio y cimiento. Así es con la mano en la cintura desechan su queja y la mandan por un tubo a los archivos muertos.

4.-Que el consumidor contumaz lo injuria gravemente de palabra y por escrito Que lo tacha, repara, y presenta objeción a cuanta resolución dicta doña Selene la jefa de servicios al proveedor en Cuernavaca. De suerte que atreverse a distraer la atención del sumo pontífice de PROFECO en CUERNAVACA de palabra, escritura, obra y omisión es un pecado mortal: es un insulto a la autoridad suprema que mucho hace con oírlo unos minutos, apartándose de cosas graves y sustanciosas como poner atención a los fabricantes de autos, a los distribuidores y a los mercaderes que, eso sí, ellos, siempre tienen la razón.





5.- Que daña su imagen y que sabe perfectamente que “puede dar origen a ciertas acciones legales”. Y esta falta de precisión para determinar CUÁLES SON TALES acciones con que amenaza al consumidor, contradice su primera severa aseveración ya que el estúpido comprador del auto sí sabe perfectamente…, ¿qué? ¿Qué en lugar de denunciante se convertirá mutatis mutandis en el denunciado y que por muy bruto que sea ya debía saber que con el Poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho, no se juega ni se anda uno con tarugadas.

6.- Que pretende CONFUNDIR Y ENGAÑARSE A sí MISMO. (sic), con letrotas y todo). Alega el Delegado PROFECO que el cliente no hace más que fundir cosas diversas, de manera que no puedan reconocerse o distinguirse. La oscuridad confunde los contornos de las cosas. Su voz se confundía en el griterío.La gente no está conforme con la actitud de quienes tergiversan los términos de la Ley en la Materia. Y considera que no engaña a nadie con su queja sino que el propio consumidor pretende “engañarse” porque es un tonto redomado.pues tiene en alto grado la cualidad negativa que le atribuye.

2. tr. Perturbar, desordenar las cosas o los ánimos. Su estrategia confundió a los jugadores. U.





7.- Que mis quejas en contra de prestadores de servicios se han sustanciado apegadas a la ley de la materia.

8.- Que estoy siempre inconforme con los servidores públicos por su trabajo.

9.- Que la Contraloría Interna de PROFECO no ha encontrado elementos que violen la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

10.- Que “se ha respetado a cabalidad la normatividad, tanto procesal como sustantivamente”.



11.- Que se me han dado facilidades necesarias para tomarlo en cuenta y poder solucionar sus problemas, atendiéndolo personalmente en mi oficina e intervenido directamente con el proveedor para concluir su queja.



12.-Que los procedimientos se han dilatado, porque precisamente no cumplo con los requisitos mínimos para iniciar el proceso que marca la Ley para radicar la queja,



13.- Que el consumidor “no viene a algunas de las audiencias argumentando que está enfermo”.



14.- Que arguyo, aduzco , alego, pongo argumentos; Disputo, discuto, impugno una opinión ajena.



15.- “Aún y cuando puede (el consumidor) designar a un representante legal, usted no lo hace, ello con la finalidad de darle celeridad al procedimiento, mostrando para ello interés; por lo que dicha situación no puede imputársele a esta Delegación o a los servidores públicos actuantes.” De suerte que si no nombro a un representante no demuestro interés en que mis asuntos se resuelvan expeditamente.



16.- Que entablo quejas ante contraloría porque no se resuelven los asuntos como quiero.



17.- Que pretendo “solucionar” mis “quejas” (sic) “sin considerar los alcances jurídicos que tiene esta Procuraduría, la cual no es de (sic) una autoridad jurisdiccional, por lo nos extraña que usted como estudioso del derecho, pretenda que sí actuemos al margen de la ley para atender sus peticiones.”



18.- Así que mis peticiones son ilegales y pretendo que también la PROFECO actúes fuerq de la ley.



19.- Manifiesta al último: “mi obligación que tengo por el cargo que desempeño, (sic) es el de cumplir con la ley que rige a esta Institución y desempeñar cabalmente las obligaciones que me imponen la ley de responsabilidades como servidor público, las cuales considero que así las he venido desempeñando y conducido con todo respeto hacía (sic) los consumidores y proveedores.”



20.- “Debiendo a la vez reiterarle que también el artículo 8° Constitucional, establece obligaciones recíprocas para el gobernante, así como para el gobernado y una de ellas es de dirigirse con RESPETO (sic) hacía la autoridad, lo cual indudablemente parece que lo ha olvidado.”



Y así, recordándome que se me olvida la Veneración, acatamiento que debo hacerle al señor Delegado, que carezco de Miramientos, consideración, deferencia hacia este ejemplar servidor público. miedo (‖ recelo). Respect a su augusta persona. Prevención a su espada (‖ arma blanca). Con una invocación a las Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía a un alto cortesano. La falta de un Miramiento excesivo hacia la opinión de este prohombres, antepuesto a los dictados de la ley estricta. Fustigando, pues, mi modo irreflexivo de Obrar a su antojo, sin miramientos a la obediencia o a la consideración debida a semejante personalidad. El señor Delegado me envía saludos cordiales y así ahora vestido, estoy adornado para un acto de ceremonia o de ostentación, contestar esta misiva, este papel enviado al consumidor por correo electrónico, el Viernes, 11 de Agosto de 2009 a las 11:30 p.m.



EN MI PRÓXIMA ENTREGA PLANTARÉ LA SITUACIÓN TAL COMO LA VE EL CONSUMIDOR, APEGÁNDOME FIELMENTE A LOS HECHOS.















Y así, recordándome que se me olvida la Veneración, acatamiento que debo hacerle al señor Delegado, que carezco de Miramientos, consideración, deferencia hacia este ejemplar servidor público. miedo (‖ recelo). Respecto a su augusta persona. Prevención a su espada (‖ arma blanca). Con una invocación a las Manifestaciones de acatamiento que se hacen por cortesía a un alto cortesano. La falta de un Miramiento excesivo hacia la opinión de este prohombres, antepuesto a los dictados de la ley estricta. Fustigando, pues, mi modo irreflexivo de Obrar a su antojo, sin miramientos a la obediencia o a la consideración debida a semejante personalidad. El señor Delegado me envía saludos cordiales y así ahora vestido, estoy adornado para un acto de ceremonia o de ostentación, contestar esta misiva, este papel enviado al consumidor por correo electrónico, el Viernes, 11 de Agosto de 2009 a las 11:30 p.m.

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